Elaboración de vino blanco
Después
de obtener la pasta deben seguirse los siguientes pasos para elaborar
vino:
·
Desvinado: la pasta se introduce dentro de unas jaulas
donde a través de unas prensas neumáticas se produce mosto, que tendrá
distintas calidades.
Los mejores mostos provienen del primer prensado y
reciben el nombre de mosto de flor, de yema o de lágrima y
son muy ligeros, afrutados y aromáticos.
El sobrante se vuelve a prensar dando lugar a los
mostos primeros, segundos y terceros o de prensa
que pierden calidad en cada prensado y se fermentan por separado.
·
Desfangado: consiste en dejar reposar los mostos para que las
partículas sólidas se depositen en el fondo del recipiente.
·
Fermentación: el azúcar del mosto se convierte en alcohol
y en anhídrido carbónico. La temperatura de fermentación es la que marca
los azúcares que tendrá el vino diferenciándose en:
- Seco: tiene que tener unos azúcares
inferiores a los 5 gr/l.
- Semi-seco: la cantidad de azúcares oscila
entre los 15 gr/l y los 30 gr/l.
- Dulce: los azúcares sobrepasan los 50 gr/l.
·
Trasiegos: es el movimiento del líquido de un recipiente a
otro para eliminar la materia sólida. Suelen realizarse 2 ó 3 trasiegos de
noviembre a enero. Esta acción determina la calidad de los vinos.
·
Clarificación: los restos sólidos que hayan quedado en el vino
tras el trasiego se arrastran al fondo con una sustancia clarificante.
·
Filtrado: se trata de otro proceso para acabar con las
sustancias sólidas. Consiste en pasar el líquido por una materia porosa o por
una membrana.
· Embotellado:
para finalizar el vino resultante se deposita en botellas para su venta y
posterior consuma.
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