El
queso es un producto que se elabora a partir de la leche de mamíferos
rumiantes como la oveja, la vaca y la cabra. Puede realizarse con la leche de
uno de ellos o con la mezcla de varias.
Se
trata de un alimento tradicional muy difundido por toda España, llegando
a existir al menos una variedad de queso en cada una de las Comunidades
Autónomas.
Historia
El
origen de esta actividad es narrado por los estudiosos a través de una fábula
árabe. En ella se cuenta que el queso nació por casualidad cuando un pastor
se quedó sin recipiente para llevar la leche.
Ante
este percance introdujeron el líquido en el pellejo de un animal. Durante el
camino hacía mucho calor y la leche acabó por solidificarse dando lugar al
queso.
Dejando
a un lado la leyenda, los pueblos egipcios fueron los primeros elaboradores
de queso, como así lo demuestran los instrumentos encontrados en los
murales de las tumbas.
Desde
la Antigüedad existen textos que hablan del queso y de los recipientes que
utilizaban para su elaboración. Además los romanos introdujeron el queso
en todos los territorios conquistados y se convirtieron en grandes
consumidores de este producto.
En
la Edad Media se produjeron y crearon multitud de quesos ya que era un
alimento fundamental en la época de ayuno de “la carne”. El siglo XIX dio lugar
a grandes estudiosos que querían dar explicación al proceso de
fermentación, destaca notablemente el trabajo de Pasteur.
El
siglo XX trae consigo la modernización de la elaboración del queso
gracias a descubrimientos en el campo de la química, la técnica y la
producción. A pesar de ello todavía existen elaboradores tradicionales.
Proceso de elaboración
Las
fases a través de las cuales se llega al resultado final son:
·
Coagulación: en primer lugar se debe hervir la leche para
eliminar los microbios y luego añadirle el cuajo. Este coagulador
puede proceder del estómago del animal lactante o ser comprado en una farmacia.
El resultado es un producto espeso que posteriormente da lugar al queso fresco.
Posteriormente se deja a temperatura ambiente para
que se lleve a cabo el proceso de coagulación que consiste en separar la
parte sólida del queso, también llamada cuajada, de la líquida o suero.
·
Cortado: este paso no se realiza a todos los quesos ya que,
por ejemplo, el queso fresco pasaría directamente a la salazón para poder ser
consumido.
Para el resto de los quesos se lleva a cabo una serie
de cortes en la cuajada con el fin de eliminar el suero. Estos cortes
reciben el nombre de granos y cuanto mayor sean más húmedo será el
queso.
·
Calentamiento: una vez cortados los granos se calientan a una temperatura
entre 30º y 45º C aproximadamente para extraer el suero restante.
Dependiendo del tiempo de cocción se pueden
diferenciar dos tipos de quesos. El queso de pasta cocida se cuece más y
resulta más seco y el de pasta blanda que se calienta menos.
·
Prensado: consiste en introducir cada uno de los granos
(cortes) en un recipiente o molde para conseguir la forma final. También recibe
el nombre de moldeado.
En esta fase el grano o corte puede someterse a
presión externa para extraer más suero. Según la textura que se desee dar al
queso habrá que prensarlo más o menos.
·
Salado: su finalidad es favorecer a la formación de la
corteza y darle gusto al queso. Puede realizarse en seco mediante sal o
frotarlo con agua salada.
·
Maduración: su duración depende del tipo de queso que se desee
obtener. En esta fase el queso desarrolla un gran número de aromas y sabores.
Se lleva a cabo en lugares especiales como son las
cuevas y cámaras frigoríficas preparadas para ello. Estos lugares reciben el
nombre de bodegas.
En este proceso también se pueden realizar diversas
técnicas para modificar el sabor del queso como por ejemplo el ahumado o
el recubrimiento con alguna especia.
Dependiendo del tiempo de maduración se pueden
encontrar distintos tipos de quesos como pueden ser el fresco, el tierno, el
curado o el añejo.
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