Las
residencias de ancianos son centros pensados para aquellas personas que
por diferentes circunstancias no pueden residir en sus domicilios habituales.
En
estas residencias se ofrecen por lo general servicios de alojamiento,
manutención, asistencia sanitaria, disfrute de zonas de recreo y práctica de
distintas actividades.
Tipos de residencias
Las
residencias de la tercera edad se pueden clasificar teniendo en cuenta su
financiación que puede ser pública o privada. El acceso a las primeras está
regulado por ciertas normas.
Existen
también residencias que admiten a distintos tipos de pacientes, pues no todas
tienen medios para atender a las personas que no se pueden valer por sí mismas
para la realización de las tareas cotidianas.
Residencias públicas
Dependen
de las distintas Comunidades Autónomas, que estipulan las condiciones
necesarias para acceder a las mismas. En general es necesario cumplir los
siguientes requisitos:
· Ser mayor
de 65 años, aunque en algunas circunstancias y comunidades esta edad se
rebaja a 60 años.
· Vivir en la
Comunidad en la que se solicita la plaza desde hace un tiempo determinado o
tener la consideración de emigrante retornado.
· No padecer
ninguna enfermedad que requiera asistencia sanitaria de forma continuada ni
ninguna enfermedad contagiosa.
· No sufrir
ningún trastorno mental grave que pueda perjudicar la convivencia
diaria.
Residencias privadas
Están regentadas por una empresa privada. Tienen precios
variables dependiendo de los servicios e instalaciones que tengan y están
dirigidas a personas mayores, generalmente de más de 60 años.
Es necesario que cuenten con los permisos oportunos y que
el personal al frente de las instalaciones tenga las titulaciones requeridas.
Las diferencias entre unas y otras pueden ser muy notables.
Residencias sanitarias
Son
centros residenciales destinados para personas que necesitan atención médica y
cuidados profesionales de forma continuada y cuya estancia en un domicilio
particular puede resultar difícil.
Puede
ser públicas o privadas. El acceso a las primeras está regulado por las normas
de cada Comunidad Autónoma.
Pisos tutelados
Son
viviendas en las que ancianos que se valen por si mismos conviven y comparten
algunas tareas del hogar. Están destinados a personas que no padecen ninguna
dolencia grave, pero tienen problemas de alojamiento.
En su coste están incluidos
la residencia, la comida además de la atención social y sanitaria necesaria.
Éstos pisos están disponibles en algunas Comunidades Autónomas.
Centros de día
Son
centros en los que los ancianos que sufren alguna enfermedad o discapacidad
importante permanecen durante el día recibiendo la atención profesional que
necesiten.
Son generalmente centros
públicos y tienen como ventaja que no obligan a abandonar el núcleo familiar,
pues el anciano sólo permanece allí las horas en que su familia no puede
atenderle debidamente.
Teleasistencia
Es un servicio que permite a un anciano comunicarse desde
su hogar las 24 horas del día con un centro especializado con sólo pulsar el
botón de un colgante o pulsera que llevará constantemente puesto.
Este
servicio perteneciente al IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios
Sociales) y a la Federación Española de Municipios y Provincias
está instalado actualmente en muchos ayuntamientos.
Solicitud de teleasistencia
Para
solicitarlo basta con acudir a los Servicios Sociales del Ayuntamiento
correspondiente. Los requisitos para su solicitud suelen ser:
·
Personas mayores de 65
años o con alguna enfermedad o discapacidad que les ponga en peligro.
·
No sufrir ningún
trastorno psíquico grave.
·
No padecer ninguna
dolencia grave que imposibilite la comunicación oral.
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